Nómadas Digitales: La cara oculta de hacer el mundo entero tu oficina.

En la siguiente nota para el Diario El Mercurio se me consulto respecto a mis experiencias como Nómade Digital y como realmenre es vivir este estilo de vida de eternas vacaciones. De la periodista Lidia Chavez  para el Diario el Mercurio el 3 de Marzo de 2018.  

Trabajar de manera remota, viajando por distintos puntos del planeta, es una tendencia que se ha ido consolidando entre los Millennials del hemisferio norte desde el 2013. En Chile es un estilo de vida que algunos recién comienzan a probar, siendo pioneros de una ola que está por llegar. 

Lo primero que se relaciona con la idea de nómade digital es una persona que trabaja pocas horas al día y que vive en localidades paradisíacas a las que llama hogar por un tiempo. Pero existe un variado espectro de realidades dentro del nomadismo digital. Durante sus cinco años viajando como blogueros profesionales, la australiana Meagen Collins y el inglés Tom Williams han conocido a personas que empezaron sin nada, y ahora gracias a las compañías que crearon, son millonarias, aunque también han presenciado cómo otras perdieron todo, tal como un conocido que en Bali durmió en una cueva por varios días al quedarse sin dinero.

“Todos piensan que estamos todo el día en la playa con el computador y un mojito en la mano, pero no es así; hemos trabajado duro para mantenernos”, dice Collins, que es agente de viajes de profesión y junto a Williams, que es músico, tuvieron que aprender de escritura periodística, fotografía, edición de video, creación de páginas web y marketing digital para su sitio www.food-funtravel.com. Ellos son como cualquier persona que debe trabajar para poder obtener un ingreso mensual que les permita sobrevivir, eso sí, en constante movimiento.

Diario El Mercurio, 3 de Marzo 2018,  Vida Actual , Pagina 4.  Link a la Noticia

Según Mohammad Hussein, experto en nomadismo digital de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill, este estilo de vida es aquel que Tsugio Makimoto y David Manners predijeron en su libro “Nómade digital” en1997. “Es un concepto extremo, que incluye el trabajo remoto y el trabajo en movimiento, o sea, viajando mucho mientras se mantiene el contacto con clientes y compañeros de trabajo online”.

La mayoría de los nómades digitales proviene de Estados Unidos, Australia y países de Europa, aunque hay chilenos como Daniela Misleh, que lleva tres años como interiorista para Outsite, compañía que construye en distintas partes del mundo espacios de co-living, una nueva forma de hospedaje enfocado en quienes trabajan y viajan al mismo tiempo. “Yo siempre soy minoría siendo mujer, chile, y nómade digital, aunque cada vez somos más y creo que las empresas tendrán que ampliar su perspectiva para retener a los profesionales talentosos”, dice Misleh, quien vive en estos momentos en Italia.

La académica de Periodismo de la Universidad Católica de Chile y experta en tendencias digitales Magdalena Saldaña atribuye esta tendencia al desarrollo de las tecnologías de internet. “Hay factores que confluyen, como el trabajo a distancia, el desarrollo del trabajo digital solo con un computador e internet, la flexibilidad para trabajar con múltiples empresas o en proyectos propios y el desplazamiento geográfico, ya que no es necesario estar en el mismo lugar que la empresa o los clientes”.

Asia tiende a ser el continente que recibe a la mayor cantidad de nómades digitales, sobre todo Bali en Indonesia y Chiang Mai en Tailandia —la meca de los nómades digitales—, debido a la gran calidad de vida que pueden tener en estos lugares con un sueldo proveniente de una empresa del primer mundo. Ahora, los nómades están por todas partes, incluso es grandes ciudades como Londres, San Francisco, Nueva York, Tokio o Barcelona.

De hecho, Chiang Mai es el destino favorito del australiano Christopher Dodd (www.christhefreelancer.com), que siente un cariño especial por la ciudad que fue su primer destino como nómade digital junto a su novia en enero de 2016 y donde piensan volver en abril. Contador de profesión, Dodd se obligó a aprender programación web para obtener trabajos que lo sustentaran en el principio. Ahora que lleva años en ello y con un ingreso estable, piensa apostar por su verdadera pasión: la fotografía y el video.

Trabajar sin direccion fija

Lo que en esencia atrae a la mayoría a intentar este estilo de vida es la libertad que le da en varios sentidos. “Uno adopta una mentalidad distinta, uno entiende que pue-des hacer lo que te haga feliz, trabajar desde donde tú quieras, en un lugar que te haga sentido, esa es la oportunidad que te da el nomadismo digital”, explica Dodd.

Esa oportunidad fue la que aprovechó el chileno Maximiliano Juárez, que con 33 años ha pasado por más de cincuenta países desde que dejó su alto cargo en Cencosud hace tres años. Ingeniero de profesión y con un talento para los negocios, Juárez sintió que nunca podría disfrutar de la vida con el trabajo que tenía, por lo que hoy se dedica al dropshipping, que consiste en publicitar y vender un producto al por menor, siendo la conexión con el comprador y el proveedor. “Para lo que yo hacía antes, el dropshipping no es algo complejo, por eso trabajo algunas horas al día y así me puedo dedicar a mis proyectos o simplemente a turistear”.

Esta compatibilidad también da una gran flexibilidad a la hora de buscar un trabajo, independiente de la profesión que se tenga. Es el caso de la austríaca Bettina Wittmann, que si bien estudió marketing y periodismo, hoy tiene su propia compañía de marketing digital weBOUND (www.weboundmarke-ting.com), donde elabora estrategias para fortalecer la presencia de empresas con sus sitios, tiendas online o redes sociales.

Esta flexibilidad y libertad para Wittmann produce una mayor proactividad y creatividad. “Como quiero disfrutar del lugar, busco ser eficiente en menos horas; además me permite conocer diversas realidades y personas en cada destino, lo que ayuda a mi creatividad, que es esencial en mi trabajo”.

La REALIDAD DE SER UN TROTAMUNDOS

0Si uno ve las redes sociales de un nómade digital, lo que más llama la atención son las locaciones donde se encuentra, pero nadie se pregunta lo solitario que puede sentirse en algún punto de sus viajes, pues si bien se conoce gente nueva, es difícil establecer conexiones a largo plazo. “El nómade digital es un personaje solitario; existen familias o parejas que viajan juntas, pero no son la norma”, dice la académica Magdalena Saldaña.

Lo que ayuda mucho a contrarrestar la soledad es la comunidad de nómades digitales, que se mantiene conectada a pesar de estar en distintos puntos del globo, sintiendo una conexión más intensa con quienes llevan el mismo estilo de vida. “Todos socializan con todos, puedes encontrar buenos amigos, gente que te ayuda a buscar trabajo o te aconseja con tu emprendimiento, lo que crea un ambiente creativo y positivo”, dice Juárez.

En el lado más logístico, el no tener cotizaciones, seguro médico, o las dificultades para conseguir visas o permiso para quedarse por un período prolongado de tiempo son problemas por considerar. Según Caleece Nash, normalmente no se piensa en que ocurra una emergencia como un accidente o un robo, pero cuando ocurre, lo ideal es prevenirlo, teniendo ahorros por ejemplo.

Si bien se obtiene libertad y flexibilidad en las jornadas de trabajo, las diferencias horarias entre los nómadas digitales y sus empleadores o clientes son un punto problemático, porque eso obliga a que haya que realizar videoconferencias o llamadas a las tres de la madrugada. Además, siempre está la preocupación de vivir en lugares en los que exista una buena conexión a internet.

Según el académico Moahammad Hossein, el boom actual por el nomadismo digital no provocará una revolución estructural del mundo laboral que derive en que todos adopten este estilo de vida, pero sí piensa que puede producir cambios a favor del trabajo remoto o freelance. “En el futuro, los nómades digitales serán parte de la sociedad y la organización de ella. Habrá quienes seguirán viviendo así, otros al intentarlo se establecerán en distintas ciudades o puede que vuelvan a sus vidas anteriores”.

El nomadismo digital en Chile todavía se encuentra en pañales, pero pioneros chilenos como Maximiliano Juárez han apostado por compartir sus historia, por lo que decidieron realizar un evento en diciembre del año pasado que terminó conglomerando a un centenar de personas y los motivó a organizar más charlas este año, porque hay un gran interés en probar este estilo de vida que solo necesita de conexión de internet y de un computador para trabajar desde cualquier punto del planeta.

Primer Encuentro Freedom Work Chile: Nomadismo Digital y diseño de Estilo de vida.

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